¿República?

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Andy Fernández Torre | Alrededor del 98, un jovencísimo Azaña manifestó que el verdadero debate no era República o Monarquía. El alcalaíno tardó unos 20 años en renunciar a la democratización de la Monarquía, pero su tesis sigue siendo valiosa. Y hoy, la mayoría de argumentos a favor de la República o de la Monarquía resultan pobres. De las apelaciones republicanas, la que destaca actualmente – y por desgracia- es la de Pablo Manuel: “República plurinacional y de justicia social blabla”. Quien sabe si sólo es lenguaje de movilización electoral o realmente este personaje cree que puede mezclar el populismo latinoamericano con la Yugoeslavia de Tito. Podríamos detenernos en ver que una República no puede ser plurinacional o que estos sujetos poco vienen del republicanismo, pero eso para otra ocasión.

El argumento más fuerte que recuerdo haber leído en favor de una República española es un artículo de González Cuevas – historiador de derechas- para Razón Española. Creo que ahí puede estar la clave del asunto. Si en España necesitamos una República ahora no es por republicanismo, democratismo o antifranquismo, sino por España. Necesitamos que se cumpla la ley, que el estado sea legítimo, que los contrapesos funcionen, que no se confunda el gobierno con el estado, o que un jefe del estado arbitre e intervenga. España no está en circunstancias normales en las que nos valga la conservación, se agravan líneas de fractura en la España del 78, no se ven vías a pesar de la necesidad de la política y el Rey está presidiendo testimonialmente la descomposición de España. Así el Rey pasa de símbolo poco funcional a ornamento, no es mi intención ofender, pero es casi un florero actualmente. El asunto es que la Monarquía no puede hacer prácticamente nada al respecto mientras deslegitima a España y su estado. La situación es grave y no parece que el Rey sume. Recordemos que la Monarquía de Alfonso XIII tardó 30 años en explotar, no sin antes coquetear con un par de nacional-fragmentarios.

Juan Carlos pudo haber sido el mejor rey de la Historia de España, pero lo ha estropeado. No comparto el mito, pero no desprecio su papel en la Transición, de hecho, me parece de agradecer a pesar de que su majestad ha alimentado las tesis que le acusan de puro oportunista. Un Rey como pieza constitucional era útil para un orden liberal en la España del XIX… y llegó a serlo en los años 70…! A pesar de mi republicanismo y de lo escandaloso que resulta para colegas míos, tengo sostenido que no es descabellado pensar que una monarquía que hubiese seguido los pasos de la sueca, es decir, que se hubiese adaptado a lo que Ortega llamó “el ensayo monárquico”, podría haber evitado la Guerra Civil y el Franquismo. Pero parece que España es más compleja que Suecia y tiene mayores sueños de libertad.

Los jacobinos defendían como modelo de estado la nación republicana, concepto incompatible con el plurinacionalismo y hay que recordar un lema de los fragmentarios en las vísperas de la II República que ahora compra el espacio podemita: “Antes Monarquía federal que República Unitaria”. Hay que denunciar a un personaje que apela al confederalismo de estirpe calhouniana sin explicárselo a sus votantes. La democracia podemita es la más pura, pero su demos desconoce no sólo la realidad, sino su propio programa. Hay que recordar que este confederalismo era el modelo de los esclavistas sureños y la causa principal de la Guerra Civil Norteamericana. ¡Menos mal que era el país del federalismo!

Quiero proponer para concluir que podría plantearse una apelación a la República sin histrionismos, sin faltar el respeto a los monárquicos y a la monarquía, sin apelar a una legitimidad de la II República contra la Transición y la Reconciliación (cosa que aprobaron Negrín o Azaña), censurando las aspiraciones cesaristas y fragmentarias de ciertas izquierdas republicólatras y llamando a fuerzas de derechas a atender a esta perspectiva y sumarse. Tal vez nos conviene una República que no venga de una mayoría simple y España necesita afrontar problemas que se posponen. ¿No puede ser esta una baza a tener en cuenta?

 

Andy Fernández Torre


Nací en Alicante en 1996, pero vivo en Galicia. De familia de números rojos, estudié Historia quijotescamente. He destacado por mi canal de Youtube Aventuras con Clío y mis colaboraciones de Historia Frigia para El Jacobino. Las izquierdas mayoritarias actuales me resultan desastrosas y a mis brevísimas militancias les ha sucedido la retirada en búsqueda de participar en algo diferente.

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