Izquierdas, trauma y cuestión nacional

Izquierdas trauma y cuestión nacional

Andy Fernández Torre | Visitar la Historia con ojos críticos para tratar temas que interesan a la opinión pública -al menos la que no se conforma con el oligopolio televisivo- es mi propósito en redes y para ello tengo el honor de contar con un espacio en El Jacobino. Pues la Historia está llena de mitos y mentiras…y en el caso español la cosa es particular.

En los últimos años hay un interés por la II República que eclipsa el resto de nuestra extensa historia y en lugar de ser conducido provechosamente, es dirigido a viejos y fáciles relatos maniqueos. Tal como querían los franquistas, por cierto. Para comprender el autoodio de los españoles, no hay que irse a Guillermo de Orange. Ocurre que nuestras izquierdas tragan la versión de Franco de la Historia de España, es decir: que España es un artefacto monárquico-clerical, castizo y aislado del resto de Europa en el que se machacan heterodoxos desde Covadonga hasta Guernica.

Los franquistas eran inteligentes y proporcionaron a su sociedad -víctimas incluídas- un relato que explicase su trágico presente. Cuando generaciones nacieron en una “España diferente”, lo más sencillo para un antifranquista era creerse el sonderweg maniqueo narrado por los franquistas. La izquierda mayoritaria y oficial de España fue educada en una caverna hasta creer la caricatura que hizo de ella el franquismo, porque en España llegó a haber un régimen totalitario en el que un pueblo no vive experiencias cualesquiera. La crisis del 78 ha ocurrido antes de que las generaciones franquistas perecieran y el pasado ha vuelto. Pero más que el pasado, ha vuelto una memoria antifranquista vulgar y tranquilizadora para la conciencia: ellos eran el mal, nosotros el bien y la historia de España ha sido siempre así.

La izquierda española social -constantemente- cree mitos históricos con un poso franquista. Por ejemplo: que la izquierda es unión en contubernio metafísico con los nacionalistas, los cuales son progresistas y nada tienen que ver con la casposa derecha española y España. Sin embargo, esto poco tiene que ver con la realidad histórica. Pueden ponerse mil ejemplos: hacia 1880 quien defendía la inmersión lingüística en el parlamento era el carlistón Polo y Peyrolón, desde el gobierno el conservador Maura dió la alcaldía de Bilbao al PNV, Almirall renegó de sus herederos nacionalistas, etc., etc.

La historia de España es interpretada por muchos “progres” a través de la II República “a la franquista”. Así piensan que a los republicanos España y su unidad se la sudaba, tal y como decía Franco. Por no hablar de cuando creen que Pi y Margall era “plurinacionalista”… Un gran problema que tenemos es que la democracia del 78 ha reciclado y extendido el antifranquismo vulgar – que tiene mucho de franquista- con tergiversaciones históricas y olvidos en los relatos, y así…media sociedad está empeñada en que 2+2=5. Trabajemos por el conocimiento y otra memoria.

 

Andy Fernández Torre


Nací en Alicante en 1996, pero vivo en Galicia. De familia de números rojos, estudié Historia quijotescamente. He destacado por mi canal de Youtube Aventuras con Clío y mis colaboraciones de Historia Frigia para El Jacobino. Las izquierdas mayoritarias actuales me resultan desastrosas y a mis brevísimas militancias les ha sucedido la retirada en búsqueda de participar en algo diferente.

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