1714

1714

Andy Fernández Torre | Cada Diada se conmemora por parte del nacionalismo catalán la subyugación de su nación. Mientras la izquierda posmoderna que se regocija diciendo que España es un invento del XIX calla, este mito se presenta solvente para muchos. Para colmo, algún historiador como el gran y difunto Fontana patina agravando el desastre.

Muchos cuestionan este relato y normalmente con buenos argumentos: en 1700s no hubo componentes de guerra nacional y sí dinásticos, entre los propios catalanes había profundas divisiones, en tal fecha no se perdió ninguna libertad nacional con su democracia, etc. Pero a mi juicio se deja pasar por alto algo de interés y es que este relato es una revisión – y pervivencia- del relato liberal, romántico y decimonónico español, el cual es muy mal conocido. Tal vez -y a pesar de la realidad- el escaso conocimiento de unos tenga relación con su escasa conciencia nacional y la sobredosis nacionalista de otros la tenga con su conciencia nacional. Otro tema que también convendría y no se hace sería coger por los cuernos el XVIII borbónico.

Para un liberal “españolista” del XIX, la libertad moderna tenía su precedente en un Medievo español liberal/democrático -resumiendo mucho- que fue cortado por el absolutismo extranjerizante de los Austrias que habría plantado la semilla del desastre que precipitó en los reinados de Carlos IV y Fernando VII. Siguiendo el discurso -por ejemplo- de Pi y Margall, los reyes absolutistas dividieron a los españoles, para pisar sus libertades, uno por uno y con mayor facilidad: segaron primero la libertad de los castellanos en Villalar y en 1714 continuaron, acabando con la última libertad de España. Caso aparte y que debería volver a debatirse es la conservación por parte de los déspotas de los fueros vasco-navarros.

Lo que quiero resaltar aquí es que hasta Franco, es posible que la mayoría interpretase, o conociese interpretaciones de este tipo: 1714 como fecha del absolutismo extranjero versus la última libertad de España. La lección era clara: dividido el pueblo español, éste perdió sus libertades frente el despotismo. La libertad de Cataluña era la misma que la de Castilla y la de España. Idea que aparecía en debates entre republicanos y los primeros nacional-regionalistas conservadores.

Ahora nos educan, en connivencia con las instituciones, en relatos nefastos porque hemos olvidado nuestro relato nacional en beneficio del regeneracionismo del 78: el fondo de España sería la desgracia centralizadora que nunca tuvo poso “democrático”, que habría que regenerar España con la Constitución del 78 para limpiarla de sus males milenarios y esenciales, y que el 78 es lo único de nuestra Historia a lo que podemos agarrarnos. Lógicamente, cuando el 78 se muestra incapaz de satisfacer, los ciudadanos exigen otra regeneración, escandalizados, de que el 78 habría resultado ser una prórroga de la aprendida degeneración.

La ausencia del relato liberal y/o nacional de la Historia de España en la democracia del 78 facilita la victimización del nacionalismo fragmentario. Resulta escandaloso que se tolere la asimetría señalada y que podría contribuir a dificultar el desarrollo de nuestra democracia. No propongo recuperar acríticamente la mitología liberal, sino exponer: 1) que otros países más sólidos en este sentido presentan más estos mitos que aquí se han abandonado y 2) creo que convendría volver a conocer esta mitología y debatir tomándola en serio, cosa que de forma depurada hacen importantes historiadores como Pipes, mientras aquí autores posmodernos y del régimen como Junco la han tirado al vertedero rápidamente. ¿Por qué…?

 

Andy Fernández Torre


Nací en Alicante en 1996, pero vivo en Galicia. De familia de números rojos, estudié Historia quijotescamente. He destacado por mi canal de Youtube Aventuras con Clío y mis colaboraciones de Historia Frigia para El Jacobino. Las izquierdas mayoritarias actuales me resultan desastrosas y a mis brevísimas militancias les ha sucedido la retirada en búsqueda de participar en algo diferente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *